Tanto si quieres tratar los signos visibles del envejecimiento, una barrera cutánea debilitada, el exceso de grasa y la congestión, como si buscas una luminosidad efecto piel de cristal, hay una colección de cuidado de la piel ZIIP creada en torno a tu necesidad.
El cuidado de la piel engloba los productos y las prácticas de cuidado facial que se utilizan para limpiar, proteger y mantener la salud y el aspecto de la piel.
Empieza por conocer tu tipo de piel y tus necesidades. Una rutina sencilla suele incluir un limpiador, un sérum específico, una crema hidratante y protección solar (SPF) diaria, eligiendo cada paso según las necesidades concretas de tu piel.
Introduce los productos nuevos de forma gradual para que tu piel se adapte. Incorpora las sesiones de ZIIP HALO a tu rutina para potenciar los resultados visibles y aplica tu sérum y tu crema hidratante después de cada sesión.
Empieza con el limpiador para retirar el maquillaje, la grasa y las impurezas y, después, aplica el resto de productos de la textura más ligera a la más densa: sérum, seguido de la crema hidratante y, por último, SPF por la mañana.
Aplica primero las fórmulas más ligeras y de base acuosa y, después, las cremas más ricas, dejando que cada producto se absorba antes de aplicar el siguiente.
La base de cualquier rutina eficaz es un limpiador, un sérum específico para tratar tus necesidades concretas, una hidratante y un SPF de amplio espectro a diario. Puedes incorporar pasos adicionales de forma gradual según lo que tu piel necesite.